Fuente: Expansión.com

por Pau Gasol  -28 de NOV. 2020-

El deporte, fuente de salud

Otro de los desafíos a los que se enfrenta el deporte es la pérdida de practicantes. Las restricciones establecidas para frenar los contagios de Covid-19 castigan a menudo la práctica deportiva, especialmente en el deporte base, con el cierre de instalaciones, la interrupción de competiciones de ámbito no profesional, la suspensión de entrenamientos, etc. Esto ha tenido un impacto directo en la reducción del número de practicantes amateur, ya que han abandonado su rutina deportiva a raíz del confinamiento (en España se estima en 1,4 millones de personas).

No debemos olvidar que la práctica de actividad física y deporte constituye un derecho fundamental reconocido por la Unesco, la Comisión Europea y la Constitución Española. Esto se debe al hecho de que la inactividad física supone un grave problema de salud pública que amenaza la calidad de vida de la población: se calcula que en España es responsable del 13,4% de las muertes al año, llevándose por delante más de 52.000 vidas. Además, el sedentarismo supone un coste sanitario sustancial que impacta negativamente en la economía de un país.

Si nos remitimos a la ciencia, encontraremos múltiples evidencias del papel clave del deporte en la prevención y la promoción de la salud. En el caso concreto del Covid-19, la práctica regular de actividad física se convierte en un factor fundamental para protegernos contra la enfermedad y sus posibles consecuencias, ya que refuerza nuestro sistema inmune y reduce el riesgo de sufrir complicaciones. Por el contrario, la inactividad puede condicionar negativamente la evolución del virus.

Por tanto, el fomento de la actividad física debería formar parte de la solución y no del problema, y deberíamos trabajar juntos en la promoción activa de su práctica. Esto no significa que debamos favorecer el ejercicio físico a cualquier precio. La seguridad y la salud de todos está por encima de cualquier cosa. No obstante, debemos acompañar a los agentes del deporte en el establecimiento de medidas preventivas que permitan practicarlo con seguridad y minimizar el riesgo de contagio. Porque el deporte es fundamental para garantizar un buen estado de salud física y mental de la población y, ahora, lo necesitamos más que nunca.